Mi hermano ha muerto; éramos como dos estrellas en un cielo desnudo. Él era igual que yo: la piel tostada por el cálido Sol en la tierra de suaves brisas, oscilantes palmeras, y ríos de agua fresca; donde son innumerables las sombras, y hay cotorras y papagayos de vivos colores. Donde las copas verdes de los árboles danzan bajo la refulgente luz del Sol; donde hay dorados arenales y mares de color verde azulado: donde el mundo vive bajo el peso del Sol, y la tierra cocida es marrón mate; donde el arroz verde centellea cautivador en las aguas limosas, y los cuerpos tostados, desnudos, brillan libres en el resplandor deslumbrante. La tierra de la madre que amamanta a su hijo al borde de la carretera; del devoto amante que trae en ofrenda vistosas flores; del santuario a la orilla del camino; de intenso silencio; de paz inmensa. Murió; lloré en soledad. Allá adonde iba, oía su voz y su risa alegre. Buscaba su rostro en cada caminante y a cada uno preguntaba si había visto a mi hermano; pero ninguno de ellos podía darme consuelo. Rogué, recé, mas los dioses guardaban silencio. No me quedaban ya lágrimas; no me quedaban sueños. Lo busqué en todas las cosas, en todos los países. Lo oía en el susurro unísono de los árboles llamándome a su morada. Y luego, en mi búsqueda, apareciste Tú, Señor de mi corazón; sólo en Ti vi el rostro de mi hermano. Sólo en ti, mi eterno Amor, veo los rostros de todos los vivos y de todos los muertos.
El Canto de la Vida, 1931. Krishnamurti 100 años de Sabiduría, Evelyne Blau. http://seaunaluzparaustedmismo.blogspot.com/
Una interesante exposición sobre uno de los conceptos más enigmáticos de la Humanidad: la existencia de Dios, una idea y un mito que han cohexistido permanente y paralelammente a la evolución de la humanidad. Dios y el Dinero son los dos grandes mitos sobre los cuales se ha edificado la sociedad para ser adoctrinada y controlada.
Jiddu Krishnamurti y Nitya.
ResponderSuprimirMi hermano ha muerto;
éramos como dos estrellas en un cielo desnudo.
Él era igual que yo:
la piel tostada por el cálido Sol
en la tierra de suaves brisas,
oscilantes palmeras,
y ríos de agua fresca;
donde son innumerables las sombras,
y hay cotorras y papagayos de vivos colores.
Donde las copas verdes de los árboles
danzan bajo la refulgente luz del Sol;
donde hay dorados arenales
y mares de color verde azulado:
donde el mundo vive bajo el peso del Sol,
y la tierra cocida es marrón mate;
donde el arroz verde
centellea cautivador en las aguas limosas,
y los cuerpos tostados, desnudos, brillan
libres en el resplandor deslumbrante.
La tierra
de la madre que amamanta a su hijo al borde de la carretera;
del devoto amante
que trae en ofrenda vistosas flores;
del santuario a la orilla del camino;
de intenso silencio;
de paz inmensa.
Murió;
lloré en soledad.
Allá adonde iba, oía su voz
y su risa alegre.
Buscaba su rostro
en cada caminante
y a cada uno preguntaba si había visto a mi hermano;
pero ninguno de ellos podía darme consuelo.
Rogué,
recé,
mas los dioses guardaban silencio.
No me quedaban ya lágrimas;
no me quedaban sueños.
Lo busqué en todas las cosas,
en todos los países.
Lo oía en el susurro unísono de los árboles
llamándome a su morada.
Y luego,
en mi búsqueda,
apareciste Tú,
Señor de mi corazón;
sólo en Ti
vi el rostro de mi hermano.
Sólo en ti,
mi eterno Amor,
veo los rostros
de todos los vivos y de todos los muertos.
El Canto de la Vida, 1931.
Krishnamurti 100 años de Sabiduría, Evelyne Blau.
http://seaunaluzparaustedmismo.blogspot.com/
Whuaoo... Es maravilloso tener la dicha de convivir con seres tan brillantes comprometidos y conectados con la espiritualidad. Gracias por compartir.
ResponderSuprimirMe gusta mucho tu blog, gracias por seguirme♥
ResponderSuprimirUna interesante exposición sobre uno de los conceptos más enigmáticos de la Humanidad: la existencia de Dios, una idea y un mito que han cohexistido permanente y paralelammente a la evolución de la humanidad. Dios y el Dinero son los dos grandes mitos sobre los cuales se ha edificado la sociedad para ser adoctrinada y controlada.
ResponderSuprimirSaludos.-